El día de San Valentín se celebra cada año el 14 de febrero. En diferentes lugares del mundo, los enamorados intercambian rosas, caramelos y regalos en nombre de San Valentín. Pero, ¿Quién es ese misterioso santo y de dónde viene la tradición? ¡Hoy te contamos algunas historias sobre San Valentín!

Pero primero vamos a dejarte aquí vocabulario sobre esta festividad tan romántica. ¿Conocías todas estas palabras y expresiones?

Cupido

 

 

 

 

 



  • Saint Valentine’s Day:  Día de San Valentin
  • Love: Amor
  • Hug: abrazo
  • Romantic: Romántico
  • Cupid: Cupido
  • Kiss: Beso
  • Flowers: Flores
  • Admirer: Admirador
  • Card: Tarjeta
  • Date: Cita
  • Romance: Romance
  • Poem: Poema
  • Gift: Regalo
  • Heart: Corazón
  • Jewellery: Joyas
  • Blind date: Cita a ciegas
  • Love someone to bits: Querer  a alguien con locura
  • Love at first sight: Amor a primera vista
  • Ask somebody out: Pedir salir a alguien
  • Go out with someone: Salir con alguien
  • Split up/Break up: Romper con alguien
  • To fall in love with: Enamorarse de alguien
  • To flirt: Flirtear
  • To have a crush on someone: Estar colado por alguien

Y las más románticas de todas…

Will you be my Valentine?: ¿Quieres ser mi ‘Valentín o Valentina’?
Will you marry me?: ¿Quieres casarte conmigo?

En este enlace encontrarás todo sobre San Valentín, pero en inglés. ¡Te vendrá genial para practicar el idioma de Shakespeare!  https://www.history.com/topics/valentines-day/history-of-valentines-day-2

Aquí  te dejamos otro enlace con los orígenes más sangrientos sobre esta festividad… ¿Quién lo iba a decir? https://www.smithsonianmag.com/history/gory-origins-valentines-day-180968156/

Hoy en día sabemos que febrero es el mes del amor y que San Valentín, tal y como lo conocemos hoy, procede de la tradición de la antigua Roma y de la tradición cristiana. Pero, ¿por qué se asoció a San Valentín con el amor?

La iglesia católica reconoce al menos tres santos diferentes llamados Valentín, todos ellos mártires. Una leyenda cuenta que Valentín era un sacerdote del siglo tercero en Roma. Cuando el emperador Claudio II decidió que los hombres solteros eran mejores soldados que los casados y con familia, ilegalizó el matrimonio para los hombres jóvenes. Valentín, al no tolerar la injusticia del decreto, desafió al emperador y siguió celebrando matrimonios de parejas jóvenes en secreto. Cuando se descubrió lo que Valentín había hecho, Claudio ordenó su ejecución.

Según otra leyenda, un prisionero llamado Valentín fue el primero en enviar una “carta de San Valentín” tras enamorarse de una chica joven, supuestamente la hija del carcelero, que lo visitó durante su confinamiento. Antes de su muerte, se dice que le escribió una carta firmada “de tu Valentín”, una expresión que aún se usa hoy en día (sobre todo en inglés: from your Valentine), que viene a significar: de tu enamorado.

Aunque el verdadero origen de San Valentín es algo tenebroso, todas las historias enfatizan su carácter simpático, heroico y, lo más importante, su figura romántica. Durante la Edad Media, en Francia e Inglaterra se creía que el 14 de febrero empezaba la época de apareamiento de los pájaros, lo que ayudó a que ese día se estableciese como el día del amor. El poeta inglés Geoffrey Chaucer fue el primero en documentar la existencia de San Valentín como día de la celebración romántica. Lo hizo en su poema de 1375 “Parlamento de Foules”.

Sin embargo, las cartas de San Valentín no aparecieron hasta después de 1400. La carta más antigua de San Valentín que se conoce es un poema de 1415 escrito por Charles, el duque de Orleans, a su esposa, mientras era prisionero en la torre de Londres tras su captura en la batalla de Agincourt. Se cree que varios años después, el rey Enrique V contrató a un escritor para que escribiese una carta de San Valentín para Catherine de Valois.

¿Quién es cupido?

A menudo, Cupido es retratado en las cartas de San Valentín como un angelito que tira flechas de amor a jóvenes desprevenidos. Sin embargo, el dios romano Cupido tiene sus raíces en la mitología griega, concretamente en el dios griego del amor, Eros.

Según los poetas griegos arcaicos, Eros fue un inmortal bellísimo que jugaba con los sentimientos de los dioses y de los hombres, utilizando flechas de oro para incitar al amor y flechas de plomo para incitar a la aversión. Fue durante el periodo helenístico cuando empezó a ser representado como el angelito regordete que siglos después aparecería en las cartas de San Valentín.

A mitad del siglo XVIII, era bastante común que amigos y parejas de todas las clases sociales intercambiasen pequeñas muestras de afecto o notitas escritas a mano y, alrededor de 1900, las cartas impresas fueron reemplazando las cartas manuscritas debido a las mejoras en la imprenta. Las tarjetas preparadas eran la manera perfecta para que la gente expresase sus emociones en una época en la que había cierto rechazo a expresar directamente los sentimientos. El abaratamiento de las tarifas postales también contribuyó al aumento de la popularidad de enviar cartas de San Valentín.

En Estados Unidos, se comenzó a intercambiar cartas de San Valentín hechas a mano a principio de 1700. En 1840, Esther A. Howland empezó a vender las primeras cartas de San Valentín fabricadas en serie. Howland, a quien se conoce como “la madre de Valentín”, hizo elaboradas creaciones con encaje, cintas y coloridos dibujos. Según la Asociación de Tarjetas de Felicitación, se estima que hoy en día se envían 145 millones de tarjetas de San Valentín cada año, lo que convierte al día de San Valentín en la segunda festividad durante la que se envían más cartas en el año (solo por detrás de Navidad).

Esperamos que os haya gustado nuestra entrada sobre San Valentín, ¡nos vemos pronto!